sábado, 5 de septiembre de 2009


"Me tiré por vos"



"Poco informados acerca de la naturaleza profunda de la muerte, cuyo otro nombre es fatalidad, los periódicos se han excedido en furiosos ataques contra ella, acusándola de inclemente, cruel, tirana, malvada, sanguinaria, vampira, emperatriz del mal, drácula con falda, enemiga del género humano, desleal, asesina, traidora, serial killer otra vez, y hasta hubo un semanario, de los de humor, que, exprimiendo todo lo que pudo el espíritu sarcástico de sus creativos, consiguió llamarla hija de puta."

(Las intermitencias de la muerte. José Saramago)



miércoles, 2 de septiembre de 2009


Foto: Con el senador Salvador Allende en Uruguay.

¿Por quién doblan las campanas? Doblan por nosotros. Me resulta imposible pensar en Guevara, desde esta lúgubre primavera de Buenos Aires, sin pensar en Hemingway, en Camilo, en Masetti, en Fabricio Ojeda, en toda esa maravillosa gente que era La Habana o pasaba por La Habana en el ’59 y el ’60. La nostalgia se codifica en un rosario de muertos y da un poco de vergüenza estar aquí sentado frente a una máquina de escribir, aun sabiendo que eso también es una especie de fatalidad aun si uno pudiera consolarse con la idea de que es una fatalidad que sirve para algo. 

Lo veo a Camilo, una mañana de domingo, volando bajo en un helicóptero sobre la playa de Coney Island, asomándose muerto de risa y la muchedumbre que gozaba con él desde abajo. Lo oigo al viejo Hemingway, en el aeropuerto de Rancho Boyeros, decir esas palabras penúltimas: "Vamos a ganar, nosotros los cubanos vamos a ganar". Y ante mi sorpresa: "I´m not a yankee, you know". 

Interminablemente veo a Masetti en las madrugadas de Prensa Latina, cuando ya se tomaba mate y se escuchaba unos tangos, pero el asunto que volvía era el de esa revolución tan necesaria, aunque hoy se presenta tan dura, tan vestida con la sangre de la gente que uno, admirado, simplemente quiso. 

Nunca sabíamos en Prensa Latina, cuándo iba a venir el Che, simplemente caía sin anunciarse, y la única señal de su presencia en el edificio eran dos guajiritos con el glorioso uniforme de la sierra, uno se estacionaba junto al ascensor, otro ante la oficina de Masetti, metralleta al brazo. No sé exactamente por qué daban la impresión de que se harían matar por Guevara, y cuando eso ocurriera no sería fácil. 

Muchos tuvieron más suerte que yo, conversaron largamente con Guevara. Aunque no era imposible ni siquiera difícil yo me limite a escucharlo, dos o tres veces, cuando hablaba con Masetti. Había preguntas por hacer pero no daban ganas de interrumpir o quizá las preguntas quedaban contestadas antes de que uno las hiciera. Sentía lo que él cuenta que sintió al ver por única vez a Frank País: sólo podría precisar en este momento que sus ojos mostraban enseguida el hombre poseído por una causa y que ese hombre era un ser superior. Yo leía sus artículos en Verde Olivo, lo escuchaba por TV: Parecía suficiente, porque Che Guevara era un hombre sin desdoblamiento. Sus escritos hablaban con su voz, y su voz era la misma en el papel o entre dos mates en aquella oficina del Retiro Médico. 

Creo que los habaneros tardaron un poco en acostumbrarse a él, su humor frío y seco, tan porteño, debía caerles como un chubasco. Cuando lo entendieron, era uno de los hombres más queridos de Cuba. 

De aquel humor se hacia la primera víctima. Que yo recuerde, ningún jefe de ejército, ningún general, ningún héroe se ha descrito a sí mismo huyendo en dos oportunidades. Del combate de Bueycito, donde se le trabó la ametralladora frente a un soldado enemigo que lo tiroteaba desde cerca, dice: "mi participación en aquel combate fue escasa y nada heroica, pues los pocos tiros los enfrenté con la parte posterior del cuerpo". Y refiriéndose a la sorpresa de Altos de Espinosa: "no hice nada más que una retirada estratégica a toda velocidad en aquel encuentro". Exageraba él estas cosas, cuando todos sabían que acaba de recordar Fidel que lo difícil era sacarlo del lugar donde hubiera más peligro. Dominaba su vanidad como el asma. 

En esa renuncia a las últimas pasiones, estaba el germen del hombre nuevo que hablaba. 

Guevara no se proponía como un héroe: en todo caso, podía ser un héroe a la altura de todos. Pero esto, claro, no era cierto para los demás. Su altura era anonadante: resulta más fácil a veces desistir que seguirlo, y lo mismo ocurría con Fidel y la gente de la Sierra. Esta exigencia podía ponernos en crisis, y esa crisis tiene ahora su forma definitiva, tras los episodios de Bolivia. 

Dicho más simplemente: nos cuesta a muchos eludir la vergüenza, no de estar vivos porque no es el deseo de la muerte, es su contrario, la fuerza de la revolución, sino de que Guevara haya muerto con tan pocos alrededor. Por supuesto, no sabíamos, oficialmente no sabíamos nada, pero algunos sospechábamos, temíamos. Fuimos lentos, ¿culpables? Inútil ya discutir la cosa, pero ese sentimiento que –digo- está, al menos para mí y tal vez sea un nuevo punto de partida. 

El agente de la CIA que según la agencia Reuter codeó y panceó a cien periodistas que en Valle Grande pretendían ver el cadáver, dijo una frase en inglés: "awright, get the hell out of here". 

Esta frase con su sello, su impronta, su marca criminal, queda propuesta para la historia. Y su necesaria réplica: alguien tarde o temprano se irá al carajo de este continente. No serán los que nacieron en él. No será la memoria del Che. 

Que ahora está desparramado en cien ciudades entregado al camino de quienes no lo conocieron.

Autor: Rodolfo Walsh. Buenos Aires, Octubre de 1967.

martes, 1 de septiembre de 2009

E.Z.L.N


10 de noviembre de 1983, en las sierras de Chiapas, en México bajan de una camioneta 5 hombres y una mujer, cada uno con una mochila de 25 kilos a sus espaldas, pero en sus rostros una luz nueva, sus rostros traslucen esas esperanzas puestas en lo que van a fundar…caminan 7 días por los campos hasta que deciden montar el primer campamento, ponen sus tiendas, prenden una fogata y escriben en el diario: 17 de noviembre, fundación del EZLN (ejército zapatista liberación nacional).

Nada de ceremonia ni fiesta, solamente esperanzas, el grupo estaba compuesto por 3 mestizos y 3 indios, una fusión de ambas culturas por un fin común. El campamento se llamaba “la pesadilla” y ahí comenzó toda la tarea revolucionaria, sus primeras tareas era tratar de subsistir, ya sea pescando como cultivando.

Si quisiese referirme a toda su historia tendría que escribir un libro, por eso me salto toda la etapa de preparación para llegar a finales del año 1993, todos lo campamentos zapatistas se encontraban en posiciones para detener la explotación de aquel gobierno que en vez de trabajar por su pueblo, trabajaba por sus bolsillos, por eso deciden tomarse lo municipios del estado de Chiapas, por lo que el gobierno manda un número considerado de represión militar que llevaron a cabo grandes operaciones militares donde arrasaban con pueblos indígenas buscando a zapatistas, mientras que este mismo pueblo ayudaba a los insurgentes y ellos luchaban sin descansar y por conseguir su ideal: la igualdad para todos los indígenas. Se estima que el número de efectivos militares rondaba entre los 12 mil.

En 1994 cae abatido por una bala el subcomandante Pedro, uno de los 6 jóvenes fundadores del EZLN quien deja un profundo dolor en todas sus tropas, los días pasan y el gobierno manda más efectivo federales, lo que llegan a 50 mil en todo territorio zapatista. Pero en estos días el EZLN no ha dejado de luchar ya sea con las armas, como con la palabra.

En 1996 se comienza una consulta nacional por la paz por todo México, el total de personas fue un millón 300 mil y 60 mil en otros países. Con esta consulta se entiende que llega momentos de paz momentánea y se lleva a cabo los acuerdos de san Andrés donde se exige principalmente:


1) Derechos y Cultura Indígena
2) Democracia y Justicia
3) Bienestar y Desarrollo
4) Conciliación en Chiapas
5) Derechos de la Mujer

Bueno, la historia continúa de este ejército revolucionario hasta hoy en día que aún está en pie de batalla, pero que ahora ven más efectivo el poder de la palabra que el poder de un arma. En este año han ocurrido varios sucesos en que el gobierno mexicano ha pisoteado al pueblo indígena, son el ejemplo de Atenco y Oaxaca…pero que los medios muestran muy poco, ya que son manipulados por el gobierno y “no es muy buena idea mostrar como el pueblo lucha pro sus derechos en otros países”. En estos sucesos el EZLN no se ha callado y ha mostrado su apoyo 100% a los pueblos afectados.

Pero que saco con contar la historia del EZLN si perdemos su idea principal y su motivación en que fue fundada; los derechos de los indígenas. Los indígenas en México y también en otros países (donde lamentablemente está chile) son pisoteados por el gobierno y por la sociedad que olvida sus raíces. Por eso colectivos o grandes organizaciones como el EZLN han gritado en sus derechos y han hecho actividades realmente sorprendentes para que tomemos esa conciencia de no perder nuestras raíces, sino defenderlas.

Además el EZLN está organizado de una forma anarquista, donde cada sector está constituido por “juntas de buen gobierno” donde todos participan y todos toman sus decisiones, nadie es excluido, todos participan activamente no como la “seudo-democracia” que se vive en estos países corruptos. Para terminar me gustaría transcribir un discurso del subcomandante Marcos, vocero del EZLN:

"Marcos es gay en San Francisco, negro en Sudáfrica, asiático en Europa, chicano en San Isidro, anarquista en España, palestino en Israel, indígena en las calles de San Cristóbal, chavo banda en Neza, rockero en CU, judío en Alemania nazi, ombudsman en la Sedena, feminista en los partidos políticos, comunista en la posguerra fría, preso en Cintalapa, pacifista en Bosnia, mapuche en los Andes, maestro de la CNTE, artista sin galería ni portafolios, ama de casa un sábado por la noche en cualquier colonia de cualquier ciudad de cualquier México, guerrillero en el México de fin del siglo XX, huelguista en la bolsa de New York, reportero de nota de relleno en interiores, machista en el movimiento feminista, mujer sola en el metro a las 10 p.m., jubilado en plantón en el Zócalo, campesino sin tierra, editor marginal, obrero desempleado, médico sin plaza, estudiante inconforme, disidente en el neoliberalismo, escritor sin libros ni lectores, y, es seguro, zapatista en el Sureste mexicano. En fin, Marcos es un ser humano cualquiera en este mundo. Marcos es todas las minorías intoleradas, oprimidas, resistiendo, explotando, diciendo "¡ya basta!" Todas las minorías a la hora de hablar y mayorías a la hora de callar y aguantar. Todos los intolerados buscando una palabra, su palabra, lo que devuelva la mayoría a los eternos fragmentados, nosotros. Todo lo que incomoda al poder y a las buenas conciencias, eso es Marcos."
--Comunicado del 28 de mayo de 1994—

Para todos todo, para nosotros, nada”